Comentario teológico 6: ¿Por qué el sacrificio? 2 parte

JAIME ZULUAGA E.

¿Puede el hombre conocer todo? ¿Pasado, presente, futuro? De Dios se dice que conoce todo pasado, todo presente, y todo porvenir. Si no fuera así, El Ser sería un absurdo, pues tendría incógnitas. El hombre, en el momento de ser consciente de la posibilidad de conocerlo todo, ya de hecho está llamado al conocimiento de Dios. De lo contrario, Dios sería malo al infundir una conciencia que no puede satisfacer, y esto sería un absurdo peor que el primero. ¿Puede Dios dejar de conocer algo de lo presente, de lo pasado o de lo porvenir? Siendo Dios Trino en Personas, sí puede ocurrir en una de las personas, basado en la fe inconmovible que tiene en el conocimiento de las otras dos personas. La fe en ese momento es tan segura y sólida como el conocimiento directo de Dios. Cuando el Verbo se hizo hombre (Jn cap1), sacrifica el conocimiento directo para convertirlo en fe. Los hombres no le creen que conozca a Dios y lo condenan por igualarse a Dios (Jn 10,32 ss). ¿Por qué Jesús, en vez de dejarse condenar por blasfemo, no dio una prueba contundente de que conocía a Dios? Él dio la prueba definitiva: Nunca una creatura puede llegar a Dios, si no atraviesa primero el portal de su Nada, o sea, si no se desnuda de sí. Ser sencillo, limpio y veraz. No cabe allí ni la soberbia, ni la mentira, ni la autosuficiencia, ni la fe en sí mismo, ni la fe en el dinero (Ex 32,7 ss), ni en ciencia humana (Job 9), ni en otros dioses. Jesús enseñó el camino (Jn14,6). Es el mismo hombre quien determina la manera de probar si Jesús es Dios: (Sabi 2,12 ss) Tendamos lazos al justo…condenémosle a una muerte afrentosa pues Dios le asistirá. Todos los creyentes están llamados a testimoniar esta fe. Todos los mártires así la testimoniaron. ¿Habrá algún hombre que no esté llamado a esta fe? Todos están llamados (Rom 5,18 aledaños), y cada quien en forma distinta y momento oportuno (Mat 20,2 ss). ¿Habrá quien no la alcance? El que no la alcance perecerá. Lo cierto es que está llamado a no perecer, y nadie puede quitarle este llamado pues está escrito en su naturaleza el deseo de conocer El Todo. Sólo si se despoja de todo, puede llenarse del Todo. Jesús, semilla y Niño en el vientre y en brazos de una mujer (fe en la creatura y en Quien la creó), vilipendiado por los hombres (entrega y sacrificio para vencer al destructor, su poder aplastante y su fruto: la muerte), demuestra cómo se llega a Dios. Dios no es un Ser Altanero, lleno de sí. Dios es Familia, Trina en personas que se dan mutuamente y confían plenamente el Uno en el Otro, capaces de inmolarse el uno por el otro. Jesús: Regalo del Padre devuelto en Sacrficio por la Madre e Iglesia. Rescate; abrazo hermano de la Creación. Gloria del Creador, es el mismo Dios sencillo que devuelve a la creación su belleza prístina, al igualarse a ella como hombre, Hijo niño de la niña Madre Inmaculada e Iglesia, divinizada al engendrarlo como Hombre, para gloria del Padre (sal 45). ORACIÓN: Señor, Trino y Uno: Familia que todo lo conoces, que todo lo soportas, que todo lo gozas, que todo lo sufres (1 Cor cap|3). Señor Jesús. Verbo: Expresión divina de la sencillez, limpieza, desprendimiento, fe inconmovible que todo es perfecto pues procede de Dios y vuelve a Dios. Tuviste fe en nosotros, y en nuestro Creador, al entregarte Niño indefenso en brazos cuidadosos de una Mujer, y maduro entraste en discusión abierta con nosotros (Jn6,26 ss). Yo quiero ponerme de tu lado, junto a tu Madre, a Juan y a tu Iglesia, firme en fe profunda en el Padre (Quien creó buenas, a mí y a todas las cosas (Gen 1,31). Alimentado con La Sagrada Palabra y el Sacrificio Eucarístico con que te rememoramos (Mt 26,26 ss), enséñame a llevar el peso de mi carne que tu asumiste en generosa entrega para charlar conmigo. GRACIAS, Maestro, Guía (Jn 6,50 ss), Pan y Cordero manso entregado a mis y a tus hermanos.